Galería de la Beca Pietro Bazan 2014

by Jordi Pizarro

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Jordi Pizarro ganó su beca en el año 2014 mediante el envío de algunas de las fotos en su proyecto sobre la fe. Después de haber tenido dificultades para atender el taller aquel año finalmente logró venir al taller del Valle Sagrado peruano de este año. Estoy muy contento de que lo hizo porque además de ser un fotógrafo muy valiente y refinado de los cuales tenemos muchos, él también es un caballero de los cuales tenemos pocos por desgracia, muy pocos.
A los dos nos encantó volvernos a ver. El encuentro fue más allá del taller: fue muy especial! “Y luego estaba nuestro dulce Jordi, el catalán que finalmente consiguió seguir su merecida beca de BPW.  Me conmovió su tenacidad que me recordaba la mía cuando tenía su edad. Esta determinación casi ciega para seguir adelante sin importar lo difícil que es el mundo. Sus imágenes en blanco y negro hablan por sí mismas.”
Jordi me escribió una carta como comentario tanto por la experiencia del taller como por haber recibido la beca que encontrarán aquí abajo junto con algunas de sus imágenes. Lo único que puedo añadir es que estoy muy contento de que le dimos la oportunidad.
¡Qué regalo que fue! Gracias de nuevo a todos los que generosamente han apoyado la BPW becas en el 2014 y el 2015. Es mi esperanza que puedan continuarlo a hacer en el futuro para traer más jóvenes talentos aquí en casa. Gracias Jordi para porque finalmente veniste! EB

 

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® Jordi Pizarro

 

Carta a Ernesto Bazán;
Conocí a Ernesto cuando yo tenía 22 años, más o menos los mismos años que él tardó en terminar su primer libro: Bazán Cuba. Para mi ese libro fue un amor a primera vista, me quedé totalmente fascinado con esas fotos, con esos encuadres imposibles donde parecía que todo estaba en el lugar preciso, en el sitio correcto, donde todo se le ponía allí delante suyo como si fuera una pintura perfecta, como por arte de magia. Compré su libro y le pedí que me escribiera algo: “para un fotógrafo que aún tiene que abrir las alas y aprender a volar” fue la dedicatoria más dura y cruda que nunca nadie antes me había escrito. Han pasado varios años para que realmente digiriera eso.

Hace unos tres años decidí romper con todo mi entorno; dejé el trabajo en el periódico por el cual tanto había soñado y cerré mi empresa de bodas. Hice lo que tendría que haber echo antes: seguí lo que mi corazón me pedía. El año pasado se me dijo que había ganado la beca para estudiar con Ernesto. Para mi fue un momento emotivo, importante a nivel personal, a parte del hecho de que podría viajar y estudiar con él, por el hecho de que fue él que me hizo reaccionar en ese momento de mi vida, en el cual yo buscaba algo a pesar de no saber el que. El me ayudó a quitarme la telaraña de los ojos.
Acabo de llegar del workshop de “personal journey” por el valle sagrado en Perú y vuelvo camino a Delhi. Me propongo a escribir estas cuatro líneas como agradecimiento a este emotivo viaje.
De estos días podría escribir maravillas sobre muchas cosas que hicimos y que vivimos juntos, pero muchas son demasiadas obvias, demasiada técnicas, no os quiero aburrir con lo que ya sabéis. Para ser totalmente sinceros con ustedes, decir que un workshop con Ernesto Bazán no es solo un workshop donde se aprende a editar, a componer, a ser exigente con uno mismo (que evidentemente de eso se trata) pero va más allá de todo eso. Para mi Ernesto te enseña a entender que un buen trabajo se cuece a fuego lento, que no vale la prisa sino la paciencia, el trabajo duro, que para hacer una buena foto, de esas que permanecen en la memoria, pueden pasar días, semanas o incluso meses… y para hacer un buen proyecto se necesitan varías así.

Ernesto transmite la ilusión de un niño cuando sale con sus cámaras contigo a fotografiar, vuelves a reconciliarte con la magia de la fotografía, ves que donde tu crees que no pasa nada a veces sí pasa, vuelves a aprender a mirar, que no es lo mismo que ver. Ernesto es uno de esos románticos que no se pasó a digital, que ama el olor de los químicos y aún tira a golpe de tri-x. Cuando te enseña una copia suya baritada entiendes el porqué.
Mis más sinceras felicitaciones por tu trabajo, por tu forma de ser, por compartir las ediciones de tus futuros libros con tus estudiantes, por querer enseñar todo lo que sabes, por construir ese grupo tan lindo que estás creando. Sigue así. Eres fuente de inspiración para muchos y otros tanto. Suerte.

Jordi Pizarro

 

 


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