Galería Garimpeiros da Luz

Chiapada Diamantina, Brasil 2010

Italiano       Ingles


 

lorenzo_martelli_01.jpglorenzo_martelli_02.jpglorenzo_martelli_03.jpglorenzo_martelli_04.jpglorenzo_martelli_05.jpglorenzo_martelli_06.jpglorenzo_martelli_07.jpglorenzo_martelli_08.jpglorenzo_martelli_09.jpg

® Lorenzo Martelli

 

Escribir un comentario sobre uno de los talleres de Ernesto no es un ejercicio fácil, porque se necesita poner en palabras experiencias indescriptibles. Desde su lugar geográfico, Bahia se transforma en un lugar mental, por lo tanto se vuelve un mundo de belleza inefable. Cuando uno se sumerge en este mundo es imposible no dejarse atrapar por su fascinación, la cual, cuando vuelves a casa, permanece contigo sin que puedas sacártela de la mente. Desde Salvador hasta Chapada, desde la piel hasta el corazón del estado, con destino a un pequeño y modesto Macondo totalmente consciente de su preciosa identidad y tal vez, por lo mismo, inmune a la sociedad consumista y al deterioro de la moral y la cultura de la humanidad consecuencia de ésta. A menudo, tuvimos el privilegio de simplemente fotografiar la vida cotidiana que nos dio una de las más bonitas sorpresas, haciéndonos olvidar las dificultades que a veces teníamos que afrontar. Nuestras tardes terminaban con muchas risas y algunos shots de la cachaça local. Al poco tiempo, todas estas breves y profundas experencias diarias se fueron cristalizando, y ahora continúan viviendo en nuestras imágenes, testimonio de que todos nosotros trabajamos bien. Regresé a casa agradecido, habiendo aprendido entre otras cosas el significado de la palabra saudade. Ernesto tiene razón, como también la tiene Fernando Pessoa: hay poesía en todas partes.

Lorenzo Martelli

 



 

sebastian_liste_01.jpgsebastian_liste_02.jpgsebastian_liste_03.jpgsebastian_liste_04.jpgsebastian_liste_05.jpgsebastian_liste_06.jpgsebastian_liste_07.jpgsebastian_liste_08.jpgsebastian_liste_09.jpgsebastian_liste_010.jpgsebastian_liste_011.jpg

® Sebastian Liste

 

Llegué a Bahía con la sensación del que vuelve a casa. Me encontaraba de nuevo en la ciudad mestiza, aquel lugar misterioso con el alma negra y el cuerpo mulato, fruto de las fusiones infinitas entre lo que provino de África y lo que ya había en América. Junto con Ernesto, Lorenzo y Sophie llegamos al pueblo más hermoso de la Chapada Diamantina, un lugar donde la locura o la cordura cotidianas se construía a nuestros pasos sobre los ecos de culturas sumergidas en la historia. Juntos, pasamos momentos  espléndidos en cachoeiras fantasticas y traicioneras a la vez, vivimos fiestas hermosas mientras pensabamos impacientes en qué nos habría preparado Rita para comer aquel día.  Después de mi segundo taller comprendí lo que significa ser bahiano, por que bahiano no es sólo quien nace en Bahía sino también un estado de espíritu de aquel que es capaz de penetrar en ella; es cierta concepción de vida que impregna cada acto y pensamiento. Aprehender Bahía significa hacerla parte de uno mismo, reconociéndose en la ciudad infinita o en el paisaje de misterios que la envuelven.

Sebastian Liste

 



 

sophie_peeters_01.jpgsophie_peeters_02.jpgsophie_peeters_03.jpgsophie_peeters_04.jpgsophie_peeters_05.jpgsophie_peeters_06.jpgsophie_peeters_07.jpgsophie_peeters_08.jpgsophie_peeters_09.jpgsophie_peeters_010.jpgsophie_peeters_011.jpgsophie_peeters_012.jpgsophie_peeters_013.jpg

® Sophie Peeters

 

Estos fabulosos 10 días en Brasil resultaron ir más allá del taller fotográfico mismo… con solo empezar a fotografiar, el equipo había cumplido su objetivo. Vivimos momentos, maravillosos, cálidos, excitantes, emocionantes y bellos juntos, los cuales guardaré para siempre. La mágica Chapada Diamantina fue el escenario perfecto en el cual nos fue permitido descubrir la vida y los tesoros naturales que parecen estar escondidos para el resto del mundo. La inherente belleza de la gente del lugar, que nos recibió con los brazos abiertos, es preciosa y auténtica. Las aventuras vividas en las cascadas, el río cruzando el camino, la rana cazadora, Jauperi,… son solo algunas de las reminiscencias que me llevan directo a los recuerdos de esos días inolvidables. Gracias, Sebas, Lorenzo y, especialmente, Ernesto, por estos 10 inolvidables días.

Sophie Peeters

 


Regresar a las Galerías 2010

Share